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miércoles, 9 de enero de 2019

¿Por qué los músculos de las piernas se debilitan y achican a medida que nos hacemos viejos?

¿Por qué los músculos de las piernas se debilitan y achican a medida que nos hacemos viejos?

Aunque este es un mal que afecta a todos los seres humanos en algún momento de su vida, no existen muchas explicaciones acerca de por qué ocurre.

Uno de los síntomas propios del envejecimiento es el deterioro de los músculos, especialmente los de las piernas. Con el pasar de los años estos se tornan más pequeños y adquieren mayor debilidad, haciendo que sintamos molestias en tareas cotidianas como subir escaleras o levantarse de una silla.
Aunque este es un mal que afecta a todos los seres humanos en algún momento de su vida, no existen muchas explicaciones acerca de por qué ocurre.
Pero recientemente un grupo de investigadores pudo haber descubierto cuáles son las causas que hacen que las personas mayores experimenten una perdida natural del musculo.
Aparentemente tiene su origen en una pérdida de nervios.
Para el estudio se realizaron pruebas a 168 hombres. Los resultados revelaron que los nervios que se encargan de controlar el movimiento de las piernas disminuyen un 30% a partir de los 75 años.
Pero en los atletas había mayor posibilidad de que los músculos, que se “consumen” con la edad, fueran “rescatados” tras una reconexión de nervios.
Dicha investigación fue publicada en Journal of Physiology, la revista de salud.

Pérdida de nervios

Un adulto joven tiene alrededor de 60.000 y 70.000 nervios que controlan el movimiento de las piernas, así lo detalló  Jamie McPhee, científico de la Universidad Metropolitana de Manchester, Reino Unido.
Pero luego de realizar algunas pruebas determinó que este número disminuye significativamente cuando estamos en una edad avanzada.
La pérdida de los nervios que controlan los músculos es “dramática”, afirmó el investigador, cuyo porcentaje se ubica entre el 30% y hasta 60%, que llegan a “consumirse” con la edad.
La causa principal, detalló McPhee, es que los músculos no reciben una correcta señal del sistema nervioso para enviarles la orden de que se contraigan. Cuando eso no ocurre, es más difícil movernos.
El estudio se realizó en conjunto con expertos de otras dos universidades: la de Waterloo, en Canadá, y la de Manchester, en Reino Unido.
El tejido muscular se estudió usando IRM (imágenes de resonancia magnética), para obtener mayor detalle. Por otro lado se midió cuál era la cantidad exacta de actividad eléctrica que pasa por un músculo.
Pero no todo el panorama es malo. Los músculos sanos tienen su propio sistema de protección, que hace que los nervios envíen nuevas conexiones para rescatarlos.
Esto probablemente pueda ocurrir con mayor éxito en personas que tengan grandes músculos y que, por supuesto, estén sanos.
Aunque el estudio no aclaró por completo la razón por la que la conexión músculos-nervios se rompe con la edad, profundizar las investigaciones sobre la pérdida de masa muscular puede ayudar a revertir este tipo de afecciones en un futuro.
Fuente: grandesmedios.com

sábado, 14 de mayo de 2016

Uruguay: Cimentar la alta expectativa de vida

Cimentar la alta expectativa de vida

Mayo 12, 2016

El tono que acompaña al comentario de que Uruguay es un país de viejos deja de lado la buena posición que ocupa en expectativa de vida
Las primeras tabletas para jubilados fueron entregadas en junio / N. Garrido

El tono que suele acompañar al comentario de que Uruguay es un país de viejos deja de lado la posición de privilegio que ocupa nuestro país en expectativa de vida. Usufructuar esa ventaja, sin embargo, exige avanzar hacia el desarrollo para evitar graves peligros dentro de algunas décadas, incluyendo el colapso del sistema de seguridad social. Es indispensable incrementar la capacidad productiva con mejor educación, inversiones, apertura de mercados y prolongación de la vida laboral activa, tanto en el sector público como el privado, así como la asistencia a la salud. De lo contrario llegaremos antes del fin del siglo a un exceso de ancianos pasivos, que cada vez serán peor atendidos porque habrá menos recursos fiscales y será menor la proporción de trabajadores activos que provean aportes.
Esta realidad, anticipada desde hace muchos años, ha sido confirmada por recientes estudios coincidentes de Naciones Unidas y el Banco Mundial sobre el futuro económico y demográfico del país. La expectativa de vida en Uruguay es actualmente de 75 a 80 años, muy por encima del promedio mundial de 70 años. Esta última cifra incluye obviamente el alto nivel en naciones desarrolladas y zonas atrasadas en algunas partes de África y Asia, donde mucha gente raramente vive más allá de los 50 años. Rafael Rofman, especialista del Banco Mundial en políticas sociales y autor de uno de los estudios, estimó que Uruguay “está bastante bien” en la actualidad con la alta cobertura de su sistema jubilatorio y atención “a las necesidades básicas” de la población en materia de salud.
Pero advirtió contra la debilidad del sistema educativo, falla que sucesivos gobiernos fracasan en corregir. Dijo a El Observador que cuanto antes el sistema “genere ingenieros de primer nivel en lugar de jóvenes que abandonan secundaria, mejor le va a ir al país”. Enfatizó además la inconveniencia de la actual jubilación temprana a los 60 años en muchas actividades, cuando a una persona le quedan todavía largos años de capacidad física e intelectual que la facultan para permanecer en el mercado laboral. Pero la lógica prolongación en el trabajo activo exige paralelamente el desarrollo global del país para evitar que se le cierren oportunidades laborales a la gente más joven. Rofman previno que, si no se toma este curso, habrá “menor crecimiento económico y una sociedad más pobre”.
Actualmente el 14% de la población tiene más de 65 años, según el último censo en 2011. Pero el Fondo de Población de Naciones Unidas estima que, dado el bajo crecimiento poblacional por la magra tasa de natalidad, ese porcentaje trepará al 25% de los uruguayos en 2050 y al 36% a fin del siglo. La razón es que la población se mantendrá como ahora, con pocas variaciones, debido a la decreciente tasa de natalidad. Cayó de seis hijos por mujer hace poco más de 100 años a dos en la actualidad, con vaticinios de mayor disminución en las próximas décadas, debido a cambios culturales que incluyen la mayor incorporación femenina al mercado de trabajo. Como Uruguay seguirá siendo un país despoblado, es imperativo que se prepare para aprovechar mejor a sus habitantes mediante educación eficiente, mayor edad de retiro y desarrollo productivo para dar oportunidades laborales a todos. La alternativa es terminar el siglo con un país empobrecido, en el que peligrarán hasta el pago de jubilaciones y la atención a la salud.
Fuente: diario El Observador